
Me provoca vestir mis labios de carmesí en espera de que un beso tuyo los desnude.
Me provoca esperar mientras me toco, para ir tatuando en mi piel un camino que después recorrerás lentamente.
Me provoca desvaríos de grandeza saberme amada y deseada, sentirme poseída y admirada.
Me provoca excitarte y que ello signifique culminar danzando en un colchón.
Me provoca que no te conozca, pero en sueños nos hemos fundido en uno solo.
Me provoca vestir unicamente con unos tacones y que en un arrebato me despojes de pudores.
Me provocaría aún más provocarte, hermoso desconocido.
Advertisement
órale!! que recuerdos
jaja saludos! y besos embarrados de chocolate!